馃挜 Opuestos-Complementarios

Los colores opuestos o complementarios son aquellos que se encuentran diametralmente opuestos en el c铆rculo crom谩tico, est谩n compuestos por un color primario y un color secundario.
Los colores complementarios son: el amarillo es el complementario del violeta, el rojo es el complementario del verde y el azul es el complementario del naranjado.

En el caso de los colores opuestos, el color primario no forma parte de la mezcla del secundario, es decir, por ejemplo el color violeta se obtiene mezclando los colores primarios azul y rojo, el amarillo no forma parte de su composici贸n, por lo tanto, es su complemento.

Ley de Polaridad

Esta ley de la polaridad se da en toda la creaci贸n, en los diversos reinos: la podemos comprobar en el

  • reino mineral,
  • vegetal y
  • animal.

La ley de la polaridad dice que debe guardarse, por una parte, la autonom铆a y originalidad de cada cual de forma que esta autonom铆a y originalidad revierta en bien del todo y contribuyan as铆 a su enriquecimiento. Esto hace que cada comunidad no se encierre en s铆 misma y llegue a convertirse en una entidad autosuficiente. Este aislamiento, adem谩s de significar铆a un empobrecimiento para la totalidad de la Obra, significar铆a tambi茅n un empobrecimiento e infecundidad para la comunidad misma que se a铆sla.

Por ejemplo, la polaridad existente entre el var贸n y la mujer. El P. Kentenich formul贸 su relaci贸n diciendo que ambos constituyen una polaridad seg煤n la cual son iguales en dignidad pero diferentes en su funci贸n. Ambos, hombre y mujer, poseen una realidad biol贸gica y sicol贸gica original, que debe ser desarrolla y cultivada. Todo aplanamiento o pretensi贸n de igualdad niveladora, cercena y destruye su misma naturaleza.

Pero esa diversidad est谩 orientada a la mutua complementaci贸n. De all铆 que si ambos polos, el femenino y el masculino, no se complementan y cooperan el uno con el otro, la humanidad misma se desintegra y deteriora. La riqueza del matrimonio, edificado sobre esta polaridad, de la familia y de la sociedad dependen de esta relaci贸n polar positiva entre hombre y mujer y entre la consecuente polaridad de la paternidad y la maternidad.

La ley de la polaridad, por otra parte, as铆 como evita que se caiga en el aislacionismo o individualismo, impide tambi茅n que el todo “aplane” la originalidad de cada una de sus partes. Cuando esto sucede se cae en el totalitarismo o colectivismo. La ley de la polaridad en cambio afirma que el todo necesita de sus partes y por eso las protege y promueve en s铆 mismas y en su relaci贸n mutua e integraci贸n al todo.

La polaridad requiere que los diversos polos y sus modalidades propias se complementen para construir una sociedad y cultura verdaderamente rica. La polaridad genera una tensi贸n. Si se da la integraci贸n y complementaci贸n mutua entonces esa tensi贸n ser谩 una “tensi贸n creadora”. Cuando, en cambio, los polos se a铆slan o se enfrentan uno al otro tratando de dominar o de suprimir al polo opuesto, entonces surgen las “tensiones destructoras”.

La ley de la polaridad juega tambi茅n un papel importante en la conducci贸n comunitaria. Una conducci贸n autoritaria tiende a suprimir el juego de fuerzas en la comunidad pues todo vendr铆a “ordenado desde arriba” y lleva a sepultar fuerzas originales y complementarias. Por eso el P. Kentenich, junto con afirmar un claro principio de autoridad, introduce en su pr谩ctica una conducci贸n democr谩tica. Esto quiere decir que la autoridad escucha a quienes dependen de ella y permite que el aporte de personas individuales o grupos de personas sea integrado en bien del todo. La ley de la polaridad en este sentido la concreta el P. Kentenich en la “ley de gobierno”.

El Influjo del Color Asociado a los Chakras

Trabajando con la Dualidad de los Opuestos

Dejar un comentario

Tu direcci贸n de correo electr贸nico no ser谩 publicada. Los campos obligatorios est谩n marcados con *